Si los sindicatos defienden los derechos de los trabajadores... ¿No deberían defender también los derechos de los trabajadores que en una jornada de huelga deciden ejercer su derecho constitucional a trabajar?
En el mismo sentido, ¿cómo puede aceptarse que un edil municipal participe en un piquete que obliga a cerrar un establecimiento público utilizando la violencia y provocando desperfectos, como ha sucedido en Sevilla?
¿Cuántos trabajadores no pudieron acceder a su puesto de trabajo por miedo a ser agredidos? ¿Cuentan también en el cómputo de éxito de la huelga?
El derecho a la huelga no ha existido desde siempre, como no ha existido desde siempre ninguno de los derechos que a lo largo de la Historia se han conquistado. A principios del siglo XIX el ascenso al poder de la burguesía industrial desemboca en una búsqueda irracional del máximo beneficio al menor coste y, consecuentemente, en explotación obrera: interminables jornadas de trabajo, miserables salarios, ausencia absoluta de medidas de seguridad... La mayoría sufrían indignas condiciones de trabajo. Muchos pensaron que había que hacer alguna cosa por cambiar aquella situación. Algunos actuaron y dedicaron sus vidas a ello.
El derecho a la huelga es en España, como lo ha sido en la mayoría de países, fruto de la lucha por los derechos de los trabajadores de quienes sufrieron durante largos años persecución, privación de libertad, tortura e, incluso, la muerte.
La Historia de la lucha obrera, como la de todas las luchas, está escrita con sangre.
La violencia de muchas de las imágenes que hemos podido ver de la jornada de huelga general de ayer (y no me refiero precisamente a las de Barcelona), la forma en que muchos de los piquetes actuaron, no hacen honor al sacrificio de quienes durante años se dejaron la piel en la defensa de los trabajadores y de sus derechos.
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